1. El piurano se encontraba viviendo en Argentina, y estaba pasando por serios aprietos económicos, cuando decidió meterse de lleno en la galopante industria del secuestro.
Fue al parque más cercano, se escondió detrás de un árbol y capturó al primer niño que pasó, lo llevó a su casa y escribió la siguiente nota:
- 'Que he secuestrau a su hijo, si lo quieres tener vivo y de regreso, deja mañana detrás del árbol de ucalitus a las 7:00 de la mañana, una bolsa de supermercado con U$S 10.000'
Firmado: -Un piurano-.
Dobló la nota y se la puso en el bolsón al niño, y le dice:
- 'Vete directo a tu casa y enseña a tus padres la nota'
Al día siguiente encontró la bolsa en el parque, según las
instrucciones, con los U$S 10.000 y con la siguiente nota:
- '¡guaaa; que no puedo creer que un piurano le haga ésto a otro piurano!'
2. En Piura se encuentran Venancio y Juan, pero éste último llevaba un pingüino de la mano, y Venancio le pregunta:
- 'Oye Juan, ¿pero qué haces con ese pingüino?'
- 'Pues nada, que me lo he encontrau, y no sé qué hacer con él.'
- 'Si serás tonto, Juan, ¿por qué no lo has llevau al zoológico?'
- 'compare, pues qué buena idea, hoy mismo lo llevo al zoológico...'
- Al día siguiente se vuelven a encontrar, pero Juan sigue con el pingüino, por lo que Venancio, extrañado, le pregunta:
- '¿Qué ha pasado contigo, no habías dicho que llevarías al pingüino al zoológico?'
- 'Compare, pues lo he llevau, y nos hemos divertido tanto, que hoy nos vamos al circo...'
jueves, 21 de octubre de 2010
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